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lunes, abril 20, 2015

“Proyectos aprobados sin ejecutar, innumerables necesidades sin satisfacer y la chequera llena de plata”. Así describe el contralor General, Edgardo Maya Villazón, la situación que hoy se vive en el país con los recursos de regalías.

Esto, tras un seguimiento al nuevo sistema que acaba de concluir el organismo de control, luego del que halló que, hasta el 30 de marzo del 2015, la ejecución, sobre un presupuesto de inversión de 18,1 billones de pesos en los tres últimos años, es apenas de 12 por ciento ($ 1,9 billones, partiendo de proyectos terminados). Mientras tanto, a diciembre 30 del 2014, entre departamentos y municipios tenían cerca de 7 billones de pesos quietos en cuentas bancarias.

En dicho señalamiento, la delantera la llevan las gobernaciones, que en vez de ser modelo para las alcaldías, resultaron más malas ejecutoras, pues, según el informe, el 58 por ciento de los dineros que reposan en bancos son de los departamentos y 42 por ciento de los municipios.

Economía de ColombiaEl asunto no es por atraso en el flujo de los recursos, como sucedió en el primer año de aplicación del nuevo sistema de regalías.

Según el documento, a los beneficiarios de estos dineros les han girado el 90 por ciento del valor de proyectos aprobados, es decir, unos 14 billones de pesos, lo que implica que, lo que hay engavetado en bancos corresponde a la mitad de los giros hechos desde Planeación Nacional, entidad que, además, tiene unas cuentas distintas sobre ejecución. “Con corte a marzo 15 del 2015, 35 por ciento de proyectos ya estaban terminados”, dijo el subdirector territorial de la entidad, Manuel Castro.

Entre tanto, el informe de la Contraloría señala que 16 gobernaciones concentran la mayor parte de los saldos en bancos,de los cuales el Meta, departamento que tiene ‘cancha’ como receptor de regalías, acumula la mayor parte, un billón de pesos, seguido por otro veterano en el tema, Casanare, que ocupa el segundo lugar y tiene guardados $ 354.900 millones.

Por el lado de los municipios la situación no es distinta. Hay más de 30 que tienen importantes saldos en entidades bancarias y, en su mayoría, también son receptores de altos montos. Es el caso de Puerto Gaitán (Meta) o la Jagua de Ibirico en el Cesar. Este último, por la explotación del carbón recibe recursos desde los años 80, hecho que lo ha debido convertir en experto ejecutor (solo ha terminado obras por el 28 % de sus regalías, según el informe).

El dilema

La baja ejecución de regalías está enredada en el dilema de si el problema es de la débil capacidad institucional de las regiones para estructurar proyectos y ejecutar recursos, o de las normas de la nueva ley, que suponen trámites demorados.

Lo cierto es que, de acuerdo con el reporte de la Contraloría, han pasado tres años desde que se aprobó la reforma a las regalías, la cual se hizo para mejorar, pero, de la plata del 2012, “solo la mitad de los proyectos han sido terminados”. De los del 2013, los concluidos son el 44 por ciento, y del 2014, el 4,3 por ciento”.

La Contraloría destaca que, del total del presupuesto, hay 2,7 billones de pesos sin aprobar, que, según el subdirector de Planeación, “está concentrado principalmente en recursos del Fondo de Ciencia y Tecnología (36 %) y en los Ocad regionales (35 %).

La situación más crítica de regalías sin aprobar está en los departamentos más necesitados: Amazonas y Vaupés, este último con solo el 11 por ciento de los dineros ejecutados. Curiosamente, Bogotá también está entre las malas ejecutoras, pues solo ha terminado el 28 por ciento de la inversión, según el informe.

Octavio Fajardo, subsecretario de Planeación socioeconómica del Distrito, tras indicar que el informe de la Contraloría, no tiene en cuenta la peculiaridad de cada uno de los años evaluados, lo que “influye en las posibilidades de ejecución”, expresó que, “en los resultados de Bogotá, la demora fue la dificultad presentada en los Ocad de Ciencia y Tecnología y de Desarrollo regional, producto de la transición de la norma. Esto retrasó los trámites de aprobación y ajuste de los proyectos”.

Para Alan Jara, gobernador del Meta, entre sus razones para tener guardados recursos en bancos está el tamaño de su administración. “Es como tener un Renault 4 remolcando una tractomula. Si el Ocad aprueba 70 proyectos a un pequeño, no hay estructura jurídica para sacar 70 licitaciones de una”.

El Meta tiene 290 proyectos aprobados y ha conformado un banco de los mismos, pero “los de corte social no solo tardan más en ser aprobados, sino que requieren más tiempo para su ejecución. Como la norma obliga a hacer la apropiación de una sola vez, esa plata está en bancos y ha generado rendimientos por 80.279 millones de pesos”.

‘No permitiremos que se usen mal’

El contralor General, Edgardo Maya, habló del camino a seguir tras los hallazgos del seguimiento hecho a las regalías.

¿Cuál es su percepción sobre lo hallado por la Contraloría con las regalías?

El estudio que hace la Contraloría sobre las regalías muestra una realidad preocupante: hay mucho proyecto aprobado pero sin ejecutar, las innumerables necesidades de la gente siguen sin satisfacer y la chequera está llena de plata.

Lo que está pasando tiene que ser revisado de manera urgente.

¿Cuál es el plan para continuar poniendo la lupa en esta situación?

El equipo que conforma la plata de regalías de la Contraloría está haciendo unos estudios rigurosos de vigilancia a todo el Sistema Nacional de Regalías y, especialmente, donde está en juego un mayor volumen de recursos públicos.

No vamos a permitir que se dilapiden o que se utilicen de manera ineficaz estos dineros. Vamos a exigir resultados.

¿Qué les diría a los entes territoriales que salieron a relucir en este seguimiento?

Hago un llamado a las gobernaciones y alcaldías del país para que busquen por todos los medios hacer una mejor gestión de los recursos para que se esfuercen en hacer una mejor gerencia.// El Tiempo (COM)


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