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lunes, octubre 03, 2016

Como pasó con el referéndum sobre el Brexit, nadie estaba preparado para que no ganara la opción que vaticinaban las encuestas. El pueblo colombiano, con una participación inferior al 40%, ha rechazado en referéndum los acuerdos del presidente Santos con la guerrilla de las FARC, ha rechazado la paz. Y nadie había contemplado que ganara el no en el plebiscito, pero así ha sido y Colombia no tiene un plan B, ambas partes enfrentadas esperaban la victoria del sí sin ambivalencias.

Por ahora, tanto el Gobierno colombiano como la guerrilla se han comprometido a seguir apostando por la Paz. Pero el trabajo de cuatro años en La Habana y un acuerdo de seis puntos y 297 páginas se queda en papel mojado por un estrecho margen de 53.000 votos.

El analista político Fernando Giraldo, profesor de la Universidad Javeriana de Bogotá, dijo a Efe que tras la derrota en el plebiscito se entra en una etapa “como de una caja negra” porque realmente no se sabe qué va a pasar con el acuerdo de paz que Santos y el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, firmaron en un acto solemne ante la comunidad internacional el pasado 26 de septiembre. Para Giraldo, con el resultado del plebiscito “se debilitó toda la institucionalidad, se debilitó el Gobierno y el país quedó fracturado”.

Paz en ColombiaContra todo pronóstico, la opción del “no” liderada por Uribe y su partido, el Centro Democrático, se impuso con el 50,21% de los 12,8 millones de votos válidos, mientras que el “sí” defendido por Santos, que consideraba el plebiscito “la decisión de voto más importante” de los colombianos “en toda su vida”, logró el 49,78%. La victoria del no fue muy estrecha, de solo 0,43 puntos porcentuales, en la práctica de 53.894 votos en un universo de 34.899.945 electores habilitados para ir a las urnas.

Pese al sufrimiento de cinco décadas, el proceso ha generado una cierta desidia en la sociedad que se ha mostrado en el plebiscito, donde apenas el 37,43% de los ciudadanos votó pese a que lo que estaba en juego era nada menos que la paz.

En un primer momento no se contemplaba una renegociación de los acuerdos, pero desde el Ejecutivo ya han maniobrado en este sentido y apuestan por incluir en nuevas negociaciones a otros sectores de la oposición que quedaron excluidos y que querían hablar de cuestiones como las víctimas, la participación política y el tema de la justicia, recoge un análisis de Univision Noticias . Además, la campaña del no pasó en las últimas semanas del “no al acuerdo” al “no para renegociar el acuerdo”.

Las dos ColombiasLa opción del sí en el plebiscito sobre el acuerdo de paz ganó en las regiones más golpeadas por el conflicto armado

La opción del sí en el plebiscito sobre el acuerdo de paz ganó en las regiones más golpeadas por el conflicto armado, pese a que el no obtuvo la victoria a nivel nacional.

En Bojayá, pueblo del selvático departamento del Chocó, donde el 2 de mayo de 2002 murieron entre 74 y 119 personas al caer sobre la iglesia en la que se habían refugiado cerca de 300 habitantes de la localidad una bomba lanzada por las FARC durante un combate con paramilitares, el s” obtuvo una arrolladora victoria con el 95,76% de los sufragios (1.966 votos).

Asimismo, en San Vicente del Caguán, localidad del departamento del Caquetá que entre 1999 y 2002 fue sede de un fracasado proceso de paz del Gobierno con la guerrilla, la opción del sí ganó con el 62,93% mientras que el no tuvo el 37,06%.

En Toribio (Cauca), en el suroeste, otro de los municipios que ha vivido en carne propia el conflicto armado, el sí obtuvo el 84,80% con 6.535 votos, mientras que el no alcanzó, el 15,19% con 1.171 papeletas.

En Turbo (Antioquia), cuyas zonas rurales fueron de las que más se vieron afectadas por masacres de la guerrilla, la opción del sí ganó con el 56,05% (11.278 votos) sobre el 43,94% (8.843 votos) del no.

Por otra parte, en Mitú, capital del Vaupés, en al frontera con Brasil, donde una ocupación de las FARC en 1998 causó 41 muertos entre policías, militares y civiles, y 61 uniformados secuestrados durante varios años, el sí obtuvo el 75,62% con 2.705 votos, mientras que el no recibió 872.

De igual manera, en Chalán, población del Caribe en la que once policías perdieron la vida a causa de la explosión de un burro al que la guerrilla cargó de explosivos camuflados entre plátanos en 1996, el sí ganó con el 65,09%.

En la región del Catatumbo, una de las más golpeadas por el conflicto armado, el sí obtuvo una victoria en todos los municipios que la conforman.

Uribe, el ganador

El expresidente colombiano Álvaro Uribe, en la oposición desde que dejó el poder hace seis años, se erigió este domingo como el gran ganador del plebiscito sobre el acuerdo firmado con las FARC que dejó como perdedores a la paz y al presidente Juan Manuel Santos.

El presidente apostó todo su capital político a una consulta que no era necesario convocar porque la Constitución lo faculta para buscar y firmar la paz del país, pero Santos insistió, probablemente en un ejercicio de transparencia democrática, en hacer el plebiscito para que los colombianos dieran la “última palabra” sobre el acuerdo firmado hace solo seis días, y esa palabra fue “no”.

En opinión de Giraldo, políticamente sale ganando también el Centro Democrático, aunque explicó que cuando dice “ganador es que gana esta batalla pero mañana la puede perder” dependiendo del rumbo que tome una eventual renegociación del acuerdo, como propone Uribe. “Hoy ellos salen airosos de esto”, declaró el analista en referencia no solo al resultado de las urnas sino también al anuncio del jefe de Estado de que convocará “a todas las fuerzas políticas, y en particular a las que se manifestaron hoy por el ‘no’, para escucharlas, abrir espacios de diálogo y determinar el camino a seguir”.

El partido uribista enarboló la bandera del “no” y sostuvo que si se aprobaba el plebiscito las FARC tenían prácticamente garantizada la impunidad porque los responsables de crímenes de lesa humanidad y de reclutar menores, entre otros delitos, no pagarían cárcel.

Uno de los escuderos de Uribe, Francisco Santos, que fue su vicepresidente durante los ocho años de su Gobierno (2002-2010), sorprendió por su tono conciliador al comentar el resultado del plebiscito. Santos, que es primo del presidente, consideró que para la renegociación “no hay que arrancar de ceros porque hay muchos elementos que están bien construidos”, un reconocimiento a la labor de los negociadores de paz que nadie esperaba.

Sea como fuere, el plebiscito deja como perdedora a media Colombia que soñaba con la inminencia de una paz que acarició hace menos de una semana con la firma del acuerdo con las FARC en Cartagena de Indias.

También pierden el presidente y los partidos de su coalición de Gobierno, así como figuras de la talla del expresidente César Gaviria, quien asumió la campaña del sí y no pudo conducirla a la vitoria.

En medio de las declaraciones de ganadores y perdedores, Giraldo se declaró convencido de que “la paz quedó aplazada” y que incluso las FARC “fueron ganadoras” porque en una eventual segunda negociación “exigirán más de lo que exigió en la anterior”// La Vanguardia


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