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sábado, diciembre 26, 2015

Desde el año 2009 hasta 2014 en Colombia se hicieron 8.020 necropsias a mujeres víctimas de violencia de género. La mayoría tenía entre 20 y 24 años. El 44,48% eran solteras y el mayor número de asesinatos se presentó los fines de semana. Las cifras dejan al descubierto una trágica realidad: el crecimiento continuo de la violencia contra la mujer que termina con su muerte. Así lo plantea el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en su segundo informe sobre la problemática.

“En promedio durante este periodo fueron asesinadas en Colombia cuatro mujeres por día”, señala la investigación. Pero pudieron ser más. Nadia Zabala, directora de eliminación de violencia contra las mujeres y acceso a la justicia de la Alcaldía de Bogotá, habla de las casas refugio en donde se acoge a supervivientes de feminicidios, a víctimas de esposos violentos, a mujeres que huyen de sus parejas. Allí encuentran la salvación.

Las primeras noches muchas no pueden dormir, tienen sobresaltos, están asustadas. “La mayoría presenta afectación psicológica”, cuenta Zabala. En estas casas, con cupos para 42 personas, el 70% son niños. Los hijos de las mujeres que después de ser valoradas por una Comisaría de Familia son clasificadas como aquellas en riesgo de ser asesinadas por sus parejas.

Las casas refugio surgieron en el marco de la Ley 1257 de 2008, que busca garantizar una vida libre de violencia para las mujeres. Más de 2.000 han pasado por estos hogares en Bogotá desde el año 2013. 
Feminicidios en Colombia“El 70% de las víctimas al salir de los refugios no ha vuelto con su agresor”, celebra Zabala. El tiempo máximo de permanencia en estos lugares es de cuatro meses. Tienen de forma gratuita atención médica, psicológica, jurídica, comida y techo.

"Salen de allí con una visión distinta sobre ellas mismas. Se ubican en un lugar diferente del que estaban ante sus parejas". Zabala prefiere no mencionar casos particulares e insiste en que los medios de comunicación no pueden entrar a estos lugares. “Debemos protegerlas”, repite. Cuenta que todas las mujeres que acuden allí deben ser mayores de 18 años.

Todos por las mujeres
Zabala también habla de iniciativas como la línea púrpura, creada a inicios de este año para asistir vía telefónica a las mujeres que están atravesando por un episodio de violencia. “No es un número de emergencias. Es un contacto para ser escuchadas, para hablar con psicólogas, enfermeras”, explica. Se detectan posibles casos de agresiones, se hacen seguimientos, se acompañan a las mujeres al otro lado del teléfono.

Según Medicina Legal, el proyectil de arma de fuego es la causa de la mayoría de las muertes de las mujeres en el periodo que se analizó. Le sigue el arma cortopunzante, la asfixia y el estrangulamiento. El documento además señala que el 73% de los homicidios ocurre en las cabeceras municipales, en la vía pública, en la calle y en las carreteras. También hace referencia a un estudio realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que considera a América Latina como la segunda región del mundo más peligrosa para las mujeres.

Bolivia, Colombia, Guatemala, Bahamas y Honduras son los países de la región con índices considerados muy altos, debido a que hay más de seis crímenes contra mujeres por cada 100.000 de ellas. Colombia además está en la lista de países en donde intervinieron las armas de fuego en más del 50% de los asesinatos.

Para Zabala, la Ley Rosa Elvira, expedida este año, es una muestra de "cómo el país le está poniendo el pecho a la violencia de género". Esta normatividad, promovida tras la violación, tortura y asesinato en mayo de 2012 de una joven de nombre Rosa Elvira en un parque de Bogotá, tipificó por primera vez el feminicidio como un delito autónomo. Se estableció entonces que quien mate a una mujer por cuestión de género pagará penas hasta de 50 años de cárcel. Colombia se sumó así a otros 15 Estados de América Latina que tienen normativa jurídica para este delito y fortaleció la Ley 1257 de 2008, que hasta ahora era la única que defendía la vida de las mujeres.

Sin embargo, aún no existen cifras claras sobre feminicidios. Medicina Legal explica que con los datos recopilados no es posible establecer con exactitud qué homicidios de mujeres corresponden a esta clase de crimen, pero aclara que la información analizada da indicios sobre los posibles tipos de feminicidios predominantes y no cabe duda de que gran parte estaría en el contexto de la violencia intrafamiliar [feminicidios íntimo de pareja o expareja, feminicidio familiar y el infantil]. Por otro lado, también predominan aquellos por ocupaciones estigmatizadas, en concreto, la prostitución.

Desde los medios
La iniciativa No es hora de callar, promovida por el diario nacional El Tiempo y liderado por la periodista víctima de un secuestro y violación Jineth Bedoya, se ha sumado a las leyes para contribuir en la lucha contra el maltrato por cuestión de género.


Desde hace cuatro años, gracias a esta iniciativa, los equipos de fútbol se unen en una sola voz para animar a las mujeres a denunciar agresiones. El pasado mes de noviembre los jugadores de ocho equipos del torneo de fútbol colombiano saltaron a la cancha con la misma camiseta: la que exige el respeto por la vida de las mujeres.// El País.com

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